
En tiempos de cierre de alianzas y listas de cara a las elecciones generales de Octubre, la ferocidad del sistema avanza para esmerilar el alto posicionamiento de Cristina Fernandez como candidata a presidente.
La intentonas de la Corporación (económica, además de mediática) pasaron revista de hechos de corrupción, abusos de poder, peleas internas, que no tuvieron efecto en los números electorales. La figura de la presidenta se encuentra cada vez mejor posicionada, mientras que las opciones opositoras languidecen.
¿Que hacer entonces, como asestar un golpe de un calibre tal, que pueda socabar los cimientos mismos de la mística Kirchnerista? Los derechos humanos, épica de la mitología, que sube al bronce a Néstor y Cristina.
Que mejor entonces que elegir como blanco a la díscola Hebe de Bonafini, que vocea insultos a la corporación en cada una de sus intervenciones.
Decía Sarlo, hace poco mas de un mes, que el Kirchnerismo ganó la batalla cultural. Al hacerlo, el relato de la realidad reposa en manos del Kirchnerismo, y no del poder hegemónico, como ocurriera durante toda nuestra historia.
Quien cuenta la historia es el Estado, y no las corporaciones. En esta economía global de capitalismo feroz, esto es un ecándalo imperdonable. El propio Obama, que a la sazón es el hombre mas poderoso del mundo, se encuentra cercado por las corporaciones. Miren a Uruguay, que no pudo derogar las leyes de impunidad de la dictadura y juzgar a sus genocidas.
"Y aquí, una mujer nos robó el relato???? Pudimos con Evita, vamos a poder con ella... Matenla, cortenla en fetas, quiebrenla, no me importa, saquen a esa mujer de la casa de Gobierno!!!!" Podría ser el comentario salido de organizaciones empresarias, o de corporaciones como la Sociedad Rural, o la propia Techint.
Quebrarla, es romper con el relato que propone el Kirchnerismo, y allí emergen los Derechos Humanos como víctimas centrales, escarnizadas 24/7, placa roja de Crónica, litros de tinta asociando el presunto lavado de dinero de Sergio Schoklender con la política de derechos humanos.
Luego, la ingenuidad de Hebe de Bonafini es enorme, imperdonable. Uno de los emblemas de la causa nacional y popular, manchado por un escándalo de corrupción? ¿Pero como no preguntar? ¿Cómo no seguir a sol y a sombra a los que manejan el dinero que el Estado te da para acción social? Cuando uno es un referente social, no puede dejar NADA librado al azar, menos cuando uno tiene una postura tan confrontativa y antisistémica. El sistema siempre va a estar buscando el pelo al huevo.
Les juro que me enoja, me hizo acordar a Milagro Sala en el Conrad, o al pibe Siri en la cámara oculta, NO SE PUEDE SER TAN INGENUO EN UN AÑO ELECTORAL GENTE!!!!!!
Este golpazo al corazón del Kirchnerismo tendrá sus efectos temporales, pero la carrera está ganada. Es imposible deconstruir lo edificado, porque todos, y cuando digo todos es todos, sabemos que estamos mejor que antes.
Las buenas noticias se repiten todo el tiempo, no se puede negar que este es un pais mejor que el que era ahace 10 años, en todo sentido.
Es un país mas predecible, con índices inéditos de mejoras sociales, económicas y políticas.
Por todo eso, Cristina Fernandez VA A SER PRESIDENTA, y va a ganar por escándalo!